Montañismo – 30 adolescentes escalaron un cerro y le pusieron nombre: Huinca Renancó

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“Persigo la felicidad. Y la montaña responde a mi búsqueda”. [Chantal Maudit]«
 
 Huinca está enclavada dentro de la llanura pampeana, no hay un cerro a 200 km a la redonda, paradójicamente allí es donde se gestó hace ya cinco años una Escuela Municipal de Montañismo que cada vez tiene más aficionados por este deporte de riesgo donde todos coinciden y hacen práctica de un lema fundamental “para amar la montaña no hace falta vivir en ella”
 
 Días atrás 30 jóvenes de entre 13 y 18 años acompañados de coordinadores de la Escuela Municipal trazaron un nuevo objetivo que se cumplió con creces y además con la satisfacción de hacer cumbre en un lugar donde nadie antes había subido, tal es así que el cerro ubicado en Malargue, Mendoza, lleva ahora el nombre de Huinca Renancó.
                                       
 La experiencia comenzó el pasado lunes 28 de enero, duró tres días y fueron 11 horas de expedición, el mismo estuvo coordinado por el Profesor a cargo de la escuela, Raul Gastaldo e integrantes del grupo de montañismo huinquense, “Leo Rastnik”, quienes cuentan con una amplia práctica en esta actividad. En tanto que estuvieron acompañados de un experimentado guía de montaña, que además es docente, fue, Carlos Weiner, oriundo de General Alvear Mendoza.
 
  La travesía comenzó con trekking y espeleología en la reserva caverna de las Brujas, un encadenado de cavernas de más de 1.000 metros con un paisaje fantástico donde se pueden observar estalactitas de miles de años de antigüedad. El martes se emprendió el ascenso al cerro de 3250 mts que se ubica en el paraje, las Loicas, del Departamento de Malargue, Mendoza. El ascenso se hizo con una ganancia de 1500 de desnivel y un poco más de 20 km de recorrido.
 
 Weiner apunta que hay un cambio de hábitos en la gente y que cada vez hay más interesados en disfrutar de la naturaleza y de realizar desafíos personales, además de tomar conciencia  en el cuidado del medio ambiente, “este tipo de actividades  me permite transmitir experiencias a los más jóvenes y es algo que hago todo el año con mis alumnos de educación física donde realizamos salidas mensuales de trekking, campamentismo, escalada y vida en la naturaleza pensando en acercar a los adolescentes a una vida sana y de respeto por el otro”, señala el Guía y agrega, “fue para los chicos una experiencia única la posibilidad de disfrutar la montaña y a esa edad, hace 35 años atrás me iniciaba de la misma manera que estos chicos, de 13 y 14 años y hoy con 47 sigo disfrutándola como en aquel entonces. Lo que se planteó con el grupo de Huinca Renancó fue el objetivo de hacer un cerro de 3500 o 3600 metros y cuando estábamos en la zona le ofrecí a Raul (Gastaldo) la posibilidad de escalar otro cerro que nunca había sido escalado y que no tenia nombre”, relata y explica que el cerro que se conquistó tiene 3,250 metros de altura sobre el nivel del mar y está en un lugar que se llama la quebrada de la Barda, es un cerro de origen volcánico con un fuerte componente de yeso, bastante duro, “técnicamente es sencillo pero a nivel físico es bastante demandante la posibilidad de hacerlo”, indica y reflexiona “el montañismo es respeto propio y compañerismo donde la solidaridad es el valor que más se aprende”. Weiner resalta el caso de Huinca y dice que mucho tiene que ver “con ese tremendo grupo de amigos y montañeses del Leo Rastnik que se enamoraron de esto, con Raul, Robertito, Pipo el Pato y demás que le ponen una pasión que es de admirar” señala a Hrdigital y Puntal.
 
 La montaña implica una unión de situaciones, que siempre deben analizarse; la indumentaria, el clima, las capacidades físicas y la dificultad del terreno.
 
“Hay cosas que no se pueden expresar con palabras”
 
 Muchos de los chicos hacían su experiencia inicial y otros como el caso de la Profesora, Patricia Perez, que integra el equipo municipal de deportes, fue su primera cumbre, “Raúl me invitó para ir a Malargue junto al grupo de Montañismo fue mi primer cumbre, costó un poco pero logre llegar gracias al acompañamiento de Raúl, Pipo, Carlos y de todo el grupo que participó, me pareció una experiencia maravillosa, que me gustaría volver a repetir, me dio una gran emoción poder llegar hasta la cumbre caminamos 11hs y hay cosas que no se pueden expresar con palabras hay que vivirlo, y lo que hablaba con algunos del grupo que por ahí el ritmo de vida que llevamos no nos deja disfrutar las maravillas que nos brinda la naturaleza y nos enseña a tomarle valor a muchas más cosas”, señala Patricia sobre la vivencia.
 
 Por su parte el Prof. Raul Gastaldo, integrante del grupo “Leo Rastnik” y coordinador de la Escuela Municipal de montañismo que tuvo su génesis en el año 2014 como para sumar una actividad para los adolescentes en verano y cuenta hoy con 35 alumnos. El docente  asegura que la “montaña iguala” y argumenta que arriba todos son un equipo, “se come de la misma manera y hasta hacen sus necesidades de la misma manera. El más fuerte ayuda al más débil para alcanzar el objetivo. Todo eso se ve en la montaña”, dice.
 
 Con respecto al último viaje Gastaldo expresa, “Es una idea que nosotros veníamos teniendo con el grupo nuestro y que es factible que lo hagamos este año ya hablamos de un cerro de 5.000 metros. Este cerro tiene 3250 metros así que a lo mejor tenemos Huinca y Huinca 2”, rie y agrega, “hubo que ir abriendo terrenos, descubriendo lugares, fue una jornada dura de 11 horas con un calor que es muy raro para la zona de más de 30 grados y la sequedad del terreno se siente mucho, pero pudimos llegar todos a las cumbre, así que felices”.
 
 La Escuela de verano también tiene actividad en montañismo para adultos mayores que el próximo 24 de febrero harán una experiencia en escalar el cerro Champaqui.
 
 Patricia Perez, sintetiza quizás el sentir del grupo tras conquistar el cerro Huinca Renancó, “nada es un regalo, todo se logra con esfuerzo y sacrificio pero todo vale la pena cuando esto implica la satisfacción de llegar junto a un grupo de personas que van con el mismo objetivo, y hay algo que escuche cuando subíamos, que la cumbre solo nos pertenece cuando hemos vuelto abajo”.
 
Ignacio Castro.-
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